Un plus de ‘Sofocos’ en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao

Obra de teatro 'Sofocos Plus' en Campos Elíseos

Las actrices Ana Obregón, Elisa Matilla, Fabiola Toledo y Teté Delgado crean una atmósfera mágica y llena de risas en una puesta en escena que recuerda hasta al “pequeño Nicolás”

Tras el éxito de ‘Sofocos’, ‘Más sofocos’ y ‘Re sofocos’, el Teatro Campos Elíseos de Bilbao volvió a vestir de gala colgando el cartel de no hay entradas en las cuatro funciones de ‘Sofocos plus’, la cuarta entrega de la comedia teatral que ironiza sobre la menopausia. En esta ocasión Ana Obregón, Elisa Matilla, Fabiola Toledo y Teté Delgado bajo la dirección de José Luis Iborra sacan a relucir la cara más divertida de la menopausia, con 12 divertidos sketches y actuaciones musicales, que mantienen al público en una continua carcajada.

Con una escenografía creada por dos pantallas gigantes en las que el decorado de Agatha Ruiz de la Prada se hace visible desde el primer momento, cuatro mujeres inician la historia en un tren. Sin apetito y expresando su disgusto por su escasa actividad sexual, estas mujeres se disponen a romper todos los tabús de esta etapa que tan complicados cambios hormonales conlleva. Desde un primer momento la cercanía con el público y la actualidad juegan un papel fundamental, hasta el punto de llegar a mencionar al “pequeño Nicolás´´.

Sofocos Plus Cartel Bilbao

Durante las dos horas de función la obra nos traslada por diferentes situaciones de la vida cotidiana. Con un primer espectáculo musical con la canción ‘Juntos’ de Paloma San Basilio, las actrices declaran al ritmo de la música que cumplir 50 no es tan trágico. En la clase de Pilates, una divertida Teté Delgado interpreta a una personaje que tiene un concepto muy peculiar de entender el trabajo físico del gimnasio. Incluyendo una exhibición de elasticidad por parte de Ana Obregón.

Y desde el gimnasio, al diván, donde el personaje interpretado por Fabiola Toledo nos hace un discurso sobre la menopausia, frivolizando las locuras de esta etapa, negando sus sofocos y expresando su deseo de matar a la suegra. Tras un corte de escena, en las pantallas se nos proyecta la trastienda de las bambalinas en donde se nos descubre la actividad que en ese tiempo transcurre. Un modo original de rellenar los largos cambios de escenas, principal punto negativo de la obra. Tras un divertido cameo en el que incluso aparece el jefe de prensa de la obra, la historia viaja hasta la peluquería. Con el singular y llamativo vestuario diseñado por Agatha Ruiz de la Prada, las cuatro protagonistas nos hablan sobre la ropa interior comestible.

Llegados a la mitad de la función, el humor continúa con una segunda actuación musical en la que las actrices interpretan la canción ‘Fiesta’ de Raffaella Carra. A destacar estos momentos musicales muy divertidos e interactivos, pero con un detalle negativo, el play back.

La euforia por las rebajas

Tras un corte de escena acompañado de un video que nos traslada a los camerinos de las actrices, un nuevo sketch sobre las rebajas nos enseña que en este ciclo de la vida, a pesar de las magulladuras sufridas en la guerra de las tiendas, el haber cogido una buena oferta lo compensa todo. Y de la peluquería al supermercado, donde Elisa Matilla nos deleita con una excelente interpretación de una cajera sin pelos en la lengua y con muy malas pulgas, la cual propone a la clienta que renuncie a comer alimentos sanos y que se dedique a disfrutar de las cosas sabrosas, ya que cuando esté en la residencia no podrá disfrutar de ellas.

Nuevamente, un cambio de escena nos traslada a otro momento del día a día, el trabajo. Allí unas señoras de la limpieza, no muy trabajadoras y muy exigentes con sus maridos, nos invitan a su particular despedida de solteras, donde la actuación musical de la canción ‘A quien le importa’, icono de la libertad de los 80 convierte el teatro en una auténtica fiesta. Tras más de hora y media de carcajadas llega el sketch mas ovacionado de la obra. En el que Teté Delgado interpreta a María del Carmen, una gallega que acude al ginecólogo. Personalmente, esta escena fue la más enrevesada para atender, por el perfecto y complejo acento gallego cerrado. La escena se llevó un caluroso aplauso por gran parte de los allí presentes. Y como no podía ser de otra manera, la saga de escenas termina con un cabaret muy peculiar y divertido.

‘Sofocos Plus’ finaliza en el tren, donde las cuatro mujeres nos revelan la intrahistoria del viaje y se despiden con una actuación musical con un slogan muy claro ‘Resistiré’. A pesar de los largos parones entre escenas y de pequeños detalles como el play back que distorsionan un poco la excelente ejecución de las actrices, es una obra muy recomendable para divertirse, pasar un buen rato y sobre todo reírnos de la vida mi

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

No hay comentarios, añade uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*