Koldo Serra: “Rodar en Bilbao ha sido una experiencia fantástica”

El director vasco nos cuenta todos los entresijos de su último proyecto “Gernika”

 

A pesar de que lleva ya una década sin rodar ni estrenar ninguna película en la gran pantalla, Koldo Serra no ha estado ocioso todo este tiempo. Tras el estreno de Bosque de Sombras en la que tuvo la oportunidad de trabajar, entre otros, con el gran actor Gary Oldman, Koldo se ha dedicado a trabajar para la televisión con el estreno de varias series. Por otro lado, el director también se ha dedicado a realizar spots publicitarios para clientes como Kaiku, Cruz Roja, Turismo de Euskadi o las dos últimas campañas de Media Markt. Koldo ha dirigido también clips musicales para artistas como Antonio Orozco, Extremoduro, El Sueño de Morfeo, Deluxe, Doctor Deseo, Zodiacs o Estopa. Ahora nos sentamos con él en el Museo Guggenheim de bilbao para conocer más a fondo su última película en la que ha contado con actores como Jack Davenport, Maria Valverde, Bárbara Goenaga o James D´Arcy.

 

Uno de los primeros puntos de interés a la hora de hablar con Koldo era el de preguntarle por el rodaje en las escenas de Bilbao. El rodaje que se realizó durante el año 2015 en algunos de los rincones más emblemáticos de la Villa, generó la expectación de la gente con una gran cantidad de piezas de atrezzo colocadas por la ciudad y docenas de actores que como “extra” daban a la ciudad la apariencia de una urbe de la segunda mitad de los años 30: “Hemos rodados en muchos rincones de Bilbao” -reconoce- “estuvimos en el puente de San Antón, en el Ayuntamiento, el Arenal, el Teatro Arriaga y en la Plaza Nueva entre otros. Es cierto que Bilbao aparece mucho en la película y el haber podido meter nuestras cámaras en estos lugares ha sido una de las grandes experiencias del rodaje”.

koldo-serra-gernika

Foto de Mikel Duran

 

Koldo reconoce que el haber rodado una película de esta temática ha favorecido que la gente sea más abierta y comprensible con los inconvenientes del rodaje: “El que la película toque un tema tan cercano para todos nosotros, nos ha ayudado a poder entrar en el rodaje como un elefante en una cacharrería. Cortamos el Arenal para meter un carro con bueyes, escombramos muchas de las calles de Lekeitio, quitamos las terrazas de la Plaza Nueva y en general hemos podido poner nuestras cámaras no sólo en lugares emblemáticos como el Ayuntamiento sino también en otros emplazamientos en donde la gente vive y hace su vida diaria por lo que en ese sentido no podíamos estar más agradecidos”.

 

En el rodaje también hubo momentos para los inconvenientes. El día elegido para el rodaje en el Puente San Antón, las calles habían sido cubiertas por una capa de arena utilizada con el objetivo de cubrir el asfalto. Sin embargo aquel día la omnipresente lluvia bilbaína hizo su aparición cubriéndolo todo con una capa de barro: “Es cierto que al final el barrizal que tuvimos que soportar ayudó mucho a ambientar el escenario más allá de la idea original que habíamos concebido, pero aquel día tuvimos que cambiarnos de ropa varias veces durante el rodaje y fue una de las jornadas más duras que recuerdo dentro del rodaje de la película”. Koldo también quiso agradecer a todos los bilbaínos y bilbaínas su paciencia durante los días en los que el rodaje estuvo presente en la ciudad de Bilbao y quiso remarcar que todo el mundo fue muy amable en todo momento con el grupo de rodaje.

 

La película ha contado con actores de diversas nacionalidades que han tenido que trabajar juntos codo con codo en las casi dos horas de metraje sobre las que se desarrolla la cinta. A pesar de que la versión doblada será la que esté principalmente disponible en las salas de cine, durante el rodaje han sido protagonistas el euskera, el ingles, el castellano e incluso el alemán. Un problema sobre al que Koldo ha querido restarle importancia explicando que gran parte del set hablaba inglés y podían comunicarse entre ellos perfectamente. En este formato destaca sobre todo la participación de María Valverde explicándose en más de una escena con un euskera vizcaíno bastante bien logrado: “Maria e Irene se han animado a realizar escenas en euskera sin ser una lengua que dominen, un trabajo que les agradezco mucho a ellas y a la coach que se ha encargado de que todo quede a la perfección”.

 

Cuando se le pregunta a Koldo por la decisión de filmar esta película, él lo tiene muy claro: “Había que rodar este película básicamente porque nunca se había hecho. Lo ideal sería que esta cinta se diese a conocer como el primer retrato de Gernika en una sala de cine ya que hasta ahora el material previo que teníamos sobre el bombardeo era ínfimo. En algunas películas  y miniseries británicas si que se había llegado a tratar el tema pero casi de pasada y sin el calado ni el realismo para un momento como ese. Existen reportajes y documentales al respecto pero como este ninguno. Ha llegado tarde y había que hacerla si o si.

 

A pesar de que la película cuenta con un presupuesto más o menos decente (casi 6 millones de euros), la cinta ha sido rodada con un presupuesto muy inferior al que nos tienen acostumbrados los clásicos filmes bélicos de hollywood con una película de estas características. A la hora de hablar del impresionante resultado de la cinta Koldo comenta que el resultado sólo podría haberse logrado como se ha hecho: con un esfuerzo increíble y encomiable por parte de todos los integrantes del desarrollo de la película: “El equipo de post producción y el equipo de efectos especiales en directo tuvieron muchísimo trabajo tanto durante los días del rodaje como en los meses posteriores y si el resultado de la película es bueno sólo puede ser gracias al trabajo enorme que han dedicado a la realización de esta cinta.

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

No hay comentarios, añade uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*