Bilbao, una ciudad de cine (y III)

En las dos entregas anteriores de esta minisección, descubrimos que Bilbao ha sido una ciudad mucho más cinematográfica de lo que cabía suponer. La Villa de postal que es hoy dista mucho de aquella urbe gris, con barcos y gabarras llegando hasta el Arenal, navegando por el agua de una Ría espesa como un barril de alquitrán. Qué diferencia con el Bilbao del siglo XXI, que ha borrado casi totalmente (para disgusto de algunos nostálgicos y conservacionistas) aquel pasado industrial y portuario) y se ha abierto al turista, esa figura que hace 20 años era tan difícil de encontrar por nuestras calles como un billete de 500 euros… Sospechamos que el cine ha tenido algo que ver en esa atracción turística, sobre todo a partir del estreno de El mundo nunca es suficiente (1999), la película de James Bond que cerraba el segundo capítulo de Bilbao, una ciudad de cine.

Tras el cambio de milenio, el primer film rodado parcialmente en Bilbao que se estrenó fue Lo mejor de cada casa (2000), una película dirigida por Toni Abad y protagonizada entre otros, por Aitor Merino (uno de los chicos de Historias del Kronen) y el veterano Mario Pardo. Uno de los escenarios de esta película, perfectamente olvidable según la crítica, fue el Parque de Doña Casilda, en cuya pérgola está rodada la escena que os mostramos a continuación, en la que aparece el citado Mario Pardo.

El año siguiente se estrenó La voz de su amo. El prestigioso Emilio Martínez-Lázaro dirigió un elenco encabezado por grandes actores como Silvia Abascal, Eduard Fernández, Joaquim de Almeida e Imanol Arias, entre otros. Está ambientada en el Bilbao de 1980, una época convulsa con el trasfondo de la corrupción y el terrorismo como hilo argumental. Los muelles de Zorroza o las playas de Ereaga (Getxo) y Sopelana fueron localizaciones de esta buena película, que podéis ver entera aquí mismo.

El Metro, uno de los símbolos del nuevo Bilbao, no podía faltar en la cinematografía del Botxo. Achero Mañas, tras su éxito como director de la multipremiada El bola, eligió el suburbano bilbaíno como escenario de una de las escenas de Noviembre (2003), la historia de jóvenes actores que tienen que patearse las calles para forjarse un futuro. El único fallo es que la película quiere hacer creer al espectador que es el Metro de Madrid, pero a los que conocemos los metros de una y otra ciudad no nos engañan tan fácil…

Casualidades de la vida, Juanjo Ballesta, protagonista de El bola, lideraría en 2007 el reparto de Ladrones junto con María Valverde, y el Metro de Bilbao volvería a ser uno de los lugares de rodaje. Podéis verlo a partir del minuto 2 de este vídeo.

Un poquito antes, en 2006, Igor Zabala y Xabier Fernández, lograron otro hito cinematográfico-urbanístico del nuevo Bilbao es su cortometraje titulado Argentina: ni más ni menos que rodar una escena en la que uno de los personajes se lanzaba a la Ría, concretamente a la altura del Zubizuri. Lo que en tiempos fue la pesadilla de más de un bilbaíno (caer a esa poza séptica con mareas) ya ha dejado de ser tan dramático. De hecho, el musgo, los mubles y algún que otro practicante de duatlón han probado las ahora casi prístinas aguas del Nervión (¿o es el Ibaizabal?).

Una de las noticias curiosas de Bilbao por excelencia fue el rodaje en 2007 de una de las escenas de la película india Sivaji. Las alucinógenas escenas de baile habituales en Bollywood se apoderaron del entorno del Museo Guggenheim y llevaron el nombre de nuestra ciudad al hiperpoblado subcontinente. Es una pena que el reparto tuviera que privarse de comer un buen chuletón… Las madrileñas Torres Kío, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y los cubos de Moneo en San Sebastián también aparecen en este vídeo.

En 2012, la India volvió a fijar sus ojos en Bilbao. Esta vez fue con otra superproducción bollywoodiense: Anna Bond. Nueva ración de Guggenheim para los paisanos de Gandhi.

Volviendo a los artistas de nuestra tierra, destacamos un film de 2009, dirigido por dos habituales del cine, el teatro y la televisión en Euskadi: Patxo Telleria y Aitor Mazo. Se trata de La máquina de pintar nubes. La acción tiene lugar en 1974 en el barrio de Santutxu y es una historia de adolescencia, sueños, descubrimiento del amor… Bueno, os dejamos el trailer, a ver qué os parece. Veréis unos cuantos lugares conocidos.

Y cerramos nuestra revisión de Bilbao en el cine con el último gran taquillazo con nuestra ciudad como trasfondo: Pagafantas (2009). Como recordaréis cuenta la historia de lo difícil que lo tienen los chavales majos para ligar, y más en Bilbao. Una alocada comedia que esconde un pedazo de drama real y cotidiano como la vida misma. Dirige Borja Cobeaga y protagoniza Gorka Otxoa, que borda el papel de “pringao”. El Arenal, los Jardines de Albia y hasta la mítica cafetería Tito´s aparecen en un film que nos descubre que para salir, los miércoles son los nuevos viernes.

Esperamos que hayáis disfrutado este artículo y, haced el favor: id al cine de vez en cuando, que nos estamos quedando sin salas en Bilbao…

 

 

 

 

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