Bilbao tendrá una isla en nueve meses

Comienzan las excavaciones para transformar la península de Zorrotzaurre, cuyos trabajos costarán 20,9 millones de euros y han sido calificados por el Ayuntamiento como “la obra del siglo”

El paisaje de Bilbao cambiará para siempre en sólo nueves meses. El tiempo que necesitará la villa para culminar la gestación de una isla y decir adiós a la península de Zorrotzaurre. La colosal tarea costará 20,9 millones de euros y ha sido considerada por el Ayuntamiento como “la obra del siglo”. Y no es para menos. Los trabajos, que empiezan el 14 de mayo, constituyen un reto incuestionable que busca coronar las décadas de transformaciones que viene experimentando la capital vizcaína, convertida ahora en una ciudad post industrial y moderna.

Las excavaciones supondrán la extracción de 365.000 metros cúbicos de tierra, el equivalente a un edificio de 15 plantas levantado sobre el área que ocupa el actual estadio de fútbol de San Mamés, según detalla el diario ‘Deia’. En su lugar, se construirá un puente que conectará ambos extremos. La estructura será levantada al mismo tiempo en que se da forma a la isla, que será una realidad a los nueve meses, si bien los trabajos precisarán de otros siete para su culminación. El objetivo es que los casi 500 vecinos de Zorrotzaurre no se sientan incomunicados. Algunos de ellos, no obstante, ya han expresado sus dudas sobre una remodelación que sólo supondría ventajas a largo plazo y podría agravar los problemas de conexión con el resto de la villa.

webIslaBilbao_BorjaGomez_BilbaoenConstruccion

La apertura del canal -posible gracias al acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Bilbao, el Gobierno vasco y la sociedad que aglutina a los propietarios de terrenos de la zona- está pensada para regenerar Zorrotzaurre e inyectar un toque futurista a la fisonomía de la capital vizcaína. No en vano, la villa se mira en el espejo de Manhattan y tiene previsto urbanizar la isla. Los planes de edificar viviendas en el futuro enclave son vistos con preocupación por los habitantes del lugar, que consideran la idea poco viable pues al estar situados al borde de la ría correrán riesgo de inundaciones, uno de los objetivos que precisamente se busca evitar con esta gigantesca obra.

La gran novedad que supondrá tener una isla en Bilbao suma otro curioso ingrediente con el puente que conectará ambos puntos. La estructura, de 26 metros de anchuras, contará con 4 carriles de circulación, dos en cada sentido y dos aceras. Los paseantes tendrán ocasión de contemplar la villa desde otro punto de vista y sentarse a disfrutar de la ría en los bancos que se colocarán a lo largo del recorrido del puente, que incorporará mamparas de fibra de vidrio como protección. Aunque aún no se ha confirmado el nombre, se espera que sea bautizado como Frank Gehry, en honor al arquitecto que diseñó el Guggenheim y que este año ha recibido el premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Foto: Borja Gómez Vía: Web Bilbao en Construcción

facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

No hay comentarios, añade uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*