Anécdotas de Aste Nagusia: Marijaia

marijaia fiestas de bilbao

Faltan escasas dos semanas para el inicio de la Aste Nagusia de Bilbao. En Bilbao Curioso queremos ofreceros una serie de artículos sobre la trastienda de la Semana Grande con la intención de ir abriendo boca antes de que se lance el txupin desde el Teatro Arriaga el próximo 17 de agosto. Tenemos preparadas anécdotas curiosas de Aste Nagusia, cosas más conocidas, otras menos… Esperamos que os guste, vaya.

Y para empezar con nuestra serie, cómo no, dedicaremos este artículo al personaje de Marijaia. La musa de la Semana Grande bilbaína lleva casi 35 años resurgiendo cada año de sus cenizas para saludar cada nueva edición de Aste Nagusia con el espíritu festivo intacto.

No os descubrimos nada si recordamos que Marijaia es obra de la artista Mari Puri Herrero, que ha pasado a la posteridad como creadora del emblema festivo de Bilbao, sospechamos que bastante a su pesar. La propia autora ha confesado en repetidas ocasiones que su propio carácter, poco dado a la juerga, es la antítesis de su creación. El nacimiento de Marijaia surgió de la amistad que Herrero mantenía con miembros de la primera Comisión de Fiestas que alumbraría Aste Nagusia en 1978.  En aquella comisión militaban algunos de los bohemios más conocidos de la ciudad, quienes le propusieron a la artista realizar una figura representativa de las fiestas. Todo tenía que ser muy rápido, por la propia inercia de un modelo festivo hecho un poco a la carrera.

Marijaia bebe de la tradición de los gigantes y cabezudos, tan queridos y a la vez temidos por nosotros, los bilbainitos en nuestra niñez. Por otro lado, su figura y atuendo, que remite al mundo baserritarra con un toque de color y de irreverencia, terminaron de conformar un personaje que cayó en gracia en Bilbao, para sorpresa de la propia Mari Puri Herrero. La artista sigue sin explicarse muy bien cómo Marijaia caló tan hondo, quizá porque el resto de su producción plástica está totalmente alejada del símbolo de Aste Negusia.

Tuvieron que pasar casi 20 años para que alguien dedicara una canción a Marijaia, lo que sorprende en un Bilbao donde somos tan dados a sacar cantares a las cosas populares. Fue en 1997, por obra y gracia de Kepa Junkera y su hit a escala bilbaina (es decir, mundial) Badator Marijaia. Pero de eso, si nos permitís, os hablamos otro día. Ya queda menos. Y para las fiestas, también…

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