Anécdotas de Aste Nagusia: el año de “Bilbao, Bilbao”

Corría agosto de 1984. Bilbao estaba levantando cabeza tras los destrozos causados por las inundaciones justo un año antes y la Aste Nagusia se presentaba como el momento perfecto para ponerse el mundo por montera. ¡Y vaya si hubo quien se lo puso! Concretamente el grupo teatral Karraka, que acompañado por La Otxoa, protagonizó uno de los “bombazos” teatrales de la década: la revista cómica Bilbao, Bilbao.

La idea del grupo liderado por Ramón Barea era trasladar al ámbito bilbaíno la revista “cutrelux”. Suponemos que dos eran los motivos principales para optar por este formato: uno, el presupuesto, que era poco menos que inexistente para una empresa tan arriesgada; dos, un espectáculo más ampuloso y solemne, a la manera de un musical de Broadway, hubiera ido en contra de la revolucionaria comicidad del montaje.

Y es que Bilbao, Bilbao fue una especie de ¡Vaya Semanita! con 20 años de antelación y mucho más mérito. Primero, porque el hecho de cachondearse de todo y de todos, en un ambiente híper politizado, resultaba algo inédito en Euskadi. Segundo, porque hacerlo en los “años de plomo” del terrorismo, suponía un cierto riesgo que no muchos estaban dispuestos a correr. Aunque no nos engañemos: que hubiera palos para todos amortiguaba bastante la cosa.

Ertzaina, disuélveme tú

Pero más allá de los chistes con la Ertzaintza y los borrokas, pasodobles abertzales y demás mezclas, el montaje de Karraka y La Otxoa desprendía un profundo amor por Bilbao y sus símbolos: la Ría, la Virgen de Begoña, Don Diego López de Haro, el Athletic…

Bilbao, Bilbao se estrenó en el desaparecido cine Albéniz, en la calle Fernández del Campo, donde hoy se levanta un gimnasio. Contra todo pronóstico fue un éxito de público. Y eso que los decorados, vestuario y números se hicieron a la carrera, con una improvisación que, por otra parte, contribuyó a la frescura del montaje.

El público demostró en aquella Aste Nagusia de 1984 que la sociedad bilbaína, la vasca e incluso la española estaba mucho más por la distensión política que lo que los intereses políticos querían hacer creer. Bilbao, Bilbao llenó la sala durante todas las fechas y los teatros de Euskadi, Navarra, La Rioja y lugares tan insospechados como Extremadura durante los dos años siguientes.

En 2009, con motivo del 25 aniversario de la revista “txirene”, Bilbao, Bilbao volvió a la cartelera. Esta vez el montaje se realizó en condiciones mucho mejores y se reestrenó en el Teatro Arriaga. Desde luego, el acabado del espectáculo era otra cosa, pero no se podrá negar que era muy difícil rescatar el espíritu original, el de la Aste Nagusia de 1984, cuando casi todo estaba por hacer.

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